Para decorar tu nueva casa, da un paso práctico a la vez, no creas en el mito de la combinación y sigue estas sugerencias para hacer un hogar acogedor.
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Para decorar tu nueva casa, comienza por idear un plan que te ayude a convertir ese armazón vacío, en un hogar acogedor. Da un paso práctico a la vez, no creas en el mito de la combinación y sigue estas sugerencias para lograrlo.






Sigue leyendo para conocerlas, o ve el siguiente video:







1. Haz una limpieza de tus antiguas pertenencias


Incluso antes de mudarte a un lugar nuevo, inicia con este proceso. Este primer paso fundamental, no sólo te facilita el proceso de empacar, sino que también te permite avanzar mucho durante la mudanza.


Sé fuerte y deshazte de entre el 25% y el 50% de tus cosas viejas. Esto incluye desde muebles tambaleantes y electrodomésticos defectuosos, hasta accesorios cuestionables que has recibido como regalo.


Decorar tu nueva casa es el momento perfecto para empezar de nuevo, así que reduce tus posesiones acumuladas a la mínima cantidad. Organiza una venta de bazar o dónalas a una organización benéfica, te sorprenderá lo que no te perderás.






2. Al decorar tu nueva casa, comienza por el dormitorio


Después de todo, es donde pasarás casi un tercio de tu tiempo cuando estés en tu nueva casa. Si tu presupuesto es ajustado, comienza por adquirir ropa de cama nueva, pero no escatimes en el número de hilos. Compra lo mejor que puedas gastar en esta área: marca una gran diferencia.



Si tienes un poco más de dinero, pinta las paredes del dormitorio para complementar tu nueva ropa de cama, y si te es posible, hazle un tratamientos a las ventanas que haga juego. Si te gusta levantarte temprano, opta por una paleta de colores más clara y un tratamiento más translúcido. Si prefieres dormir hasta tarde, probablemente te sientas mejor con tonos más profundos y una cobertura más sustancial que bloquee la luz.


Si realmente puedes derrochar, cómprate la cama con la que siempre has soñado, pero elígela con cuidado. Busca una que refleje tu personalidad, que se adapte cómodamente a tu habitación y que permanezca contigo durante años.






3. No compres todo de una vez


Antes de decorar tu nueva casa, vive en ella durante al menos dos meses, antes de realizar cambios importantes. Cómo crees que vas a usar la casa y cómo vives realmente en ella, comúnmente son dos situaciones muy diferentes.


Tal vez renovar el baño, no sea tan importante como reforzar la cocina y el comedor para lograr sacarles el máximo provecho. Y tal vez te des cuenta de que el sofá de dos plazas de la sala, funciona mucho mejor en el dormitorio principal y que el sillón que estaba en esa área, funciona mejor en el estudio.






4. Al decorar tu nueva casa, lucha contra el impulso de igualar


A las tiendas minoristas les encanta perpetuar la falacia de que todo tiene que coincidir. Obviamente, te motivan a comprar todo en sets, pero no lo hagas. Incluir algunas piezas con el mismo estilo está bien, pero si exageras, tu hogar tendrá el aspecto genérico y sin vida de una sala de exposición de muebles.



Al decorar tu nueva casa, asegúrate de mostrar tu estilo personal, que probablemente no sea soso, beige y aburrido. Tu máxima prioridad debe ser la proporción, la escala y el equilibrio de los muebles y accesorios de cada habitación.


No coloques cinco muebles de salón de gran tamaño en una pequeña sala de 4x3 m., con un techo bajo de 2,4 m. De la misma manera, colocar sólo un bufetero bajo y una delicada mesa redonda para cuatro personas, en un comedor de 6x9m, con un techo alto de 3,6 m., parecerá igualmente incómodo e insatisfactorio.






5. Al decorar tu nueva casa, unifica todo con el color


Si vas a decorar tu nueva casa con muebles que abarcan desde la década de 1960 hasta la actualidad, no te preocupes. La forma más fácil y económica de superar este problema, aparentemente insuperable, es unificando a través del color.



Supongamos que tienes un sofá que solo tiene un elemento en común con los muebles del resto de tu salón. Una pequeña parte del color de la tela, es el mismo color que el menos dominante del resto de la tapicería de la habitación.


¿La solución? Aprovecha esa similitud y usa ese color en las paredes para unificar tu sala de estar. Si esto implica demasiado trabajo para ti, busca cortinas, alfombras o accesorios en ese tono común, y observa cómo las piezas comienzan a complementarse entre sí.






6. Resuelve los problemas prácticos de forma económica


Si los gabinetes de tu cocina son monótonos, por ejemplo, renuévalos con una capa de pintura y cambia los herrajes. Si la carpintería es de madera barata, no instales en los gabinetes herrajes demasiado decorativos (y muy costosos). Además de verse fuera de lugar, puedes utilizar mejor ese dinero en otros lugares.



En el baño, algo tan sencillo como sustituir la iluminación, puede mejorar inmediatamente el aspecto de la estancia. Si las lámparas tienen los típicas focos incandescentes tipo R, reemplázalos con focos tipo PAR menos "amarillas".


Otra solución económica con una gran rentabilidad, es instalar reguladores de intensidad para mantener bajos los niveles de luz durante una pausa en el baño a medianoche, o para crear un ambiente romántico.






Esperamos que esta información te haya sido de utilidad. Si deseas una atención personalizada para comprar tu casa, ponemos a tu disposición nuestro equipo de profesionales inmobiliarios.